Algunos tips para mantener el vínculo con aquellos seres queridos que hemos perdido.

 (Traducido a partir de: what’s your grief : 16-practical-tips-continuing-bonds)


Dirígete a ellos.  Esto no significará que estás loco. Hablarle a tu ser querido, de manera verbal o silenciosa, es algo que ya de por sí todos aquellos que están en duelo hacen, y puede traerles mucho consuelo en el momento en el que más están extrañando. 


Escribe cartas o escribe un diario. Pueden ser cartas en papel o en la computadora, escribe con la frecuencia que desees. Guarda tus escritos o deshazte de ellos, o transfórmalos en algo creativo como un collage u otro tipo de arte. No importa lo que hagas con ellos, tus escritos te mantienen vinculado a tu ser querido.


Rodéate de todas las fotos e imágenes que te hagan sentir bien. Aunque para muchas personas es obvia la importancia de tener a su alrededor imágenes de sus seres queridos, otras temen hacerlo, principalmente por no escuchar las reacciones de los demás, quienes suelen opinar que esto “no les ayuda a seguir adelante” o,  por ejemplo, en el caso de los viudos, por temor a que se interprete como que “no han olvidado” (y habría que definir el significado de olvidar). Las fotos mantienen vivo el vínculo aún sin palabras, los ojos siguen siendo el espejo del alma aún en fotografías.


Incorpora a  tu querido en acontecimientos y días especiales

                  El vínculo con tu ser querido toma una nueva fuerza en días especiales, como bodas y aniversarios.  Un lugar en la mesa, un listón en algún punto estratégico, una silla reservada en su honor, pueden ayudarte a sentir su compañía en fechas significativas para ti.  Tu ser querido definitivamente estará en tu mente y en tu corazón ese día, así que manifestarlo externamente te resultará confortante. Si es posible, involucra a la familia completa para que aporten sus ideas de cómo ayudar a hacerlo presente en ese evento especial.


Pídele consejo. 

                  Las decisiones grandes a menudo son aplastantes y cuando se ha perdido a la persona con la que habitualmente platicarías de ello puede resultar muy difícil. Imaginar una conversación con ellos, abrir los sentidos a escuchar lo que habrían dicho, y el consejo que podrían haber dado nos puede ayudar a sentirnos relacionados y también ayudar a que decisiones importantes de la vida sean un poco más fáciles.


Platica sobre él a personas que no llegaron a conocerle. 

                 Habrá gente nueva e importante en tu vida que no conoció a tu ser querido. Pueden ser nuevos amigos,  una pareja o niños nuevos en la familia. Comparte tus historias, comparte tus recuerdos y tus fotos, permite que el legado de tu ser querido siga hacia adelante.


Vive tu vida de un modo que le haga sentir orgulloso a tu ser amado. 

                  Adopta sus valores y filosofía de vida, si te resulta congruente, y comparte con él aquellos logros tuyos de los que él también se sentiría orgulloso.


Si estaban trabajando en algún proyecto, termínalo. 

                   Así sea un proyecto en la casa, un negocio, el entrenamiento de un equipo o un proyecto voluntario, continúa desde el sitio en el que lo dejaron. Esto te ayudará a seguir aprendiendo cosas de tu ser amado, mantendrá viva la conexión en el presente, y te ayudará a hacer más grande su legado.


Realiza el viaje que siempre quisieron tomar o que quedó pendiente.

 Para muchas personas esto podría parecer muy triste, pero muchos dolientes después encuentran el valor de realizarlo. La muerte nos recuerda que la vida es corta, y realizar ese viaje no solamente es cumplir un sueño pendiente, sino que el viaje mismo puede ser una parte, una metáfora de la relación con el amado y el viaje puede realizarse de una manera que resulte significativa para el duelo.  Estos viajes te acercarán aún más a tu ser querido, ayudándote a imaginar cómo disfrutaría o cómo se sentiría en las diferentes experiencias.


Adopta una afición de la cual disfrutaba tu ser querido   

                   Esto te puede sacar de tu zona de confort, pero te abrirá a la experiencia de acercarte a tu ser amado a través de las cosas que él disfrutaba, aunque sea algo tan diferente de tu estilo de vida como coser, tejer o cultivar un huerto.  Quizás la actividad no te acomode, pero lo que te dará será cercanía y empatía con él.


.Celebra los aniversarios de nacimiento o de partida

                  Aunque puedas sentir que todos los demás ya han superado la etapa, no te sientas avergonzado de  planear algo en la memoria de tu amado durante cada año en el aniversario de su muerte, u otro día especial. Ya sea un ritual pequeño y personal o una gran celebración, permítete encontrar lo que te acomode. 


Guarda algo que haya pertenecido a tu ser querido

                  No podrás guardar todo, aunque a veces sea difícil separarte de algunos artículos, pero quedarte con los más simbólicos puede ser muy importante.  Enfatizo el que se trate solamente de objetos simbólicos, pues no se trata de acumular. Guardar cosas solamente por guardarlas o para pretender que el tiempo no ha pasado o fingir que no hubo un cambio, no es sano, y puede aumentar la tristeza, pero los objetos con significado no incrementan la nostalgia y si fortalecen el vínculo.

Prepara o consigue los platillos que disfrutabas con tu ser amado, o que le gustaban a él. 

                   Prepara sus recetas, intenta hornear, cocinar.  Esto no solo reavivará memorias sino que dará oportunidad a que la familia se una en una actividad que los vincule al ser querido. La comida siempre ha unido a la gente y esto incluye también la reconexión con el ser amado que se ha ido.                  


No temas si sientes la presencia de tu querido

                 Es común sentir la presencia de tu ser querido,  puede ser sólo un sentimiento, una sensación o algo más concreto que percibas en tu entorno o en la naturaleza.  No necesitas platicar ni convencer a nadie de lo que estás percibiendo, ni necesitas disculparte por lo que estás sintiendo ni explicarle a nadie que no estás loco.  Estas sensaciones y signos son comunes y son normales; son una manifestación más del lazo que continúa con tu ser querido.