Terapia de Duelo. Más allá de la Tanatología: Lazos que continúan y Conexión con la Vida después de la Vida

ANTECEDENTES:


La pérdida de un ser humano es,  psicológicamente tan fuerte, como herirse o quemarse lo es en el plano fisiológico.
Hasta antes del siglo XX, en las sociedades occidentales, se consideraba completamente normal mantener un vínculo emocional con los fallecidos, era parte normal del proceso de duelo.


En el siglo XX, las cosas cambiaron, debido a la influencia de Freud,  Duelo y Melancolía, (1917). Se empezó a pretender que el que ha sufrido una pérdida se desapegara, se separara emocionalmente del que había muerto.


Su teoría prevaleció en el pensamiento del hombre occidental del siglo XX, y continúa en la actualidad. Se consideraba que: “Cuando el duelo se resuelve, los dolientes están libres para moverse hacia adelante y formar nuevas relaciones.”


Aunque este pensamiento forzó a la sociedad a querer cortar  su relación con el fallecido, para  “sanar” , o para no ser considerado anormal, la realidad mostraba otro escenario. El vínculo, en realidad, en el fondo del corazón de las personas, nunca se corta, y esto es sano.

El que se va, está presente en las celebraciones y en las tristezas, en los momentos de angustia y en los grandes cambios, está presente  en los sueños y en las caminatas a solas, en los diálogos internos y en las transiciones. La relación con él se mantiene viva, como un gran secreto que se esconde de quienes no pueden manejar la angustia de la pérdida, y tienen urgencia de vernos volver “a la normalidad”.


Hoy sabemos que se aprende a seguir viviendo, sin borrar ni cortar el vínculo con los que se han ido.
   "La muerte termina con una vida, pero no con la relación, la cual lucha en la mente del sobreviviente, hacia una resolución que nunca encuentra"      Robert Anderson.
    "Tuve que aprender a llevar una relación con alguien que no estaba ahí”.      Natasha Wagner, hija de Natalie Wood.


John Bowlby (1907-1990), creador de la Teoría del Apego,  considera que el duelo en individuos sanos dura mucho más tiempo del que se ha sugerido y que muchas respuestas que antes se consideraban patológicas hoy se considera que son sanas.

 “Un sentimiento continuo de la presencia  del fallecido después de la muerte, puede encontrarse en individuos sanos."


 "Para muchos viudos/as el deseo de que sus sentimientos de apego al esposo muerto persistan, preserva su sentido de     identidad y  les permite reorganizar sus vidas significativamente."


Continuing Bonds, Lazos que continúan.


Dennis Klass escribe un libro en 1996, "Continuing Bonds"; Lazos que continúan, que cambia radicalmente la perspectiva y la comprensión del duelo.  Ella demuestra que una resolución sana del duelo le permite a la persona mantener un lazo continuo con el fallecido, y que, a pesar de la desaprobación cultural y de la poca validación de los profesionales de la salud, los sobrevivientes encuentran un lugar para sus muertos en sus vidas y aún en su comunidad, sin que esto signifique negación de la pérdida.  La muerte del ser amado no puede, ni "debe" ser superada, en el sentido estricto de la palabra. Para quien sufre la pérdida, superar la muerte es como superar los sentimientos que nos unen a alguien.  El elemento fundamental de la teoría de Klass, es que ninguno de estos puntos es patológico.

 "La resolución saludable del duelo lo capacita a uno para mantener un vínculo continuo con el fallecido, sin que se trate de una negación;  el fallecido puede proveer recursos para un funcionamiento de mayor riqueza en el presente."   Dennis Klass                                                       
El trabajo de Klass ayudó de manera significativa en el trabajo psicoterapéutico con los pacientes. Se les dejó de percibir como enfermos o inadaptados, y ellos dejaron de fingir una "solución a su duelo" y una "distancia emocional con el fallecido" que no tenían.


Los pioneros de las comunicaciones inducidas con la vida después de la vida en un contexto terapéutico:  Allan Botkin Psy D, Rochelle Wright MS y R. Craig Hogan  Ph D.


Allan Botkin trabajaba con veteranos de guerra para aliviar sus crisis y estrés post-traumático con una técnica llamada EMDR; Eye Movement Desensitization and Reprocessing, cuando, involuntariamente, empezó a ver que sus pacientes hablaban de encuentros muy emotivos y sanadores con personas que se habían quedado en las batallas o  incluso con sus seres queridos, siendo estos totalmente reales para ellos.   A partir de entonces, comenzó a documentar sus casos y  a mejorar su técnica, y junto con R. Craig Hogan publicó un libro llamado IADC Induced After-Death Communication.


"Desde un punto de vista psicológico, la sanación asociada con las IADCs es más importante que cualquier opinión filosófica acerca de la naturaleza última de estas experiencias.
Como un psicólogo que ha trabajado con veteranos a quienes les ha reventado en la cara el cerebro de sus compañeros, o con madres que han encontrado a sus hijas colgando muertas del clóset, veo la parte sanadora como algo mucho más importante que cualquier argumento que venga de gente sentada cómodamente en un sillón, que piensa que tiene algo importante que decir acerca de la naturaleza última de las experiencias después de la muerte.  Yo estoy en las trincheras…trabajando con pacientes que han sufrido horrores que otras personas jamás podrían imaginar. Ese es mi foco, eso es lo que hago, soy un psicólogo, en primer lugar.
A pesar de que yo me mantengo filosóficamente neutro acerca de lo que  una IADC “realmente” es, el hecho es que un alto porcentaje de mis pacientes está convencido de que su experiencia es espiritualmente real". Allan Botkin


Craig Hogan escribió un libro llamado Your Eternal Self, y hoy en día está enseñando a la gente a lograr conexiones personales.
Rochelle Wright comenzó su trabajo en esta área a raíz de experiencias personales, y después aprendió IADC.  Más adelante, ella mejoró la técnica de Botkin e implementó las Guided Afterlife Connections.  Sintetizó 26 casos en un libro que publicó también junto con Craig Hogan Guided Afterlife Connections: They Come to Change Lives, y comenzó a entrenar a psicoterapeutas.

Yo tomé en el 2014 el entrenamiento con la Dra. Rochelle Wright, y desde entonces he estado apoyando a personas que han perdido a un ser querido a no quedarse estancados en la pérdida y en un sentimiento vacío, sino encontrar una mejor relación espiritual con quienes simplemente están en una dimensión diferente.